sábado, 1 de mayo de 2010

EL ANNAPURNA, LOS SHERPAS Y LA SEÑORITA OH
Causa sorpresa la estadística: más del 40% de los alpinistas que escalan el Annapurna no regresan. Por eso, no hay que rasgarse las vestiduras por la muerte de Tolo Calafat, un aficionado entre los profesionales. Oiarzábal y Pauner ponían en entredicho la falta de colaboración de Oh, la primera mujer del mundo en escalar los doce ochomiles, y no les faltaba razón en parte: fue quitando cuerdas para el regreso de los españoles aun sin ser suyas propias. Pero sus sherpas no podían jugarse la vida volviendo a rescatar a Tolo, a quien le dio la "pájara" a 7.600 metros de altura. Aún así, dos sherpas del equipo español volvieron sin conseguir rescatarle. Los españoles fueron sacados desde el campo 4 por un helicóptero que tuvo que quitar lastre propio para llegar a los 7.100 metros y rescatarles mediante una cuerda colgante. Hay que estar "muy locos" para dedicarse al alpinismo, pero todo es responsabilidad de los propios alpinistas. Yo mismo, con 15 años de edad (y ya ha llovido hasta en Monegros) hice montañismo junto a otros cien jóvenes deportistas ascendiendo al lago Marboré, junto al "Cilindro" en Monte Perdido: casi tres mil metros de altura y juré nunca más volver a la montaña. Me dio una "pájara" impresionante que me impedía moverme por el cansancio. Así que comprendo todo lo que pasa a 8.000 metros sin que nadie me lo tenga que explicar. ¿O no es así?

No hay comentarios:

Publicar un comentario